domingo, 13 de marzo de 2011

Bujacalyado-Guadalajara

Sabemos que esta comarca estuvo habitada desde la Edad del Bronce, gracias al yacimiento arqueológico de las Cañadas.
Una importante vía romana que unía la actual Cuenca con la zona de Burgos; pasaba por Riofrio del Llano a poca distancia de Bujalcayado.
Las cercanas salinas de Olmeda son conocidas ya desde el siglo XII.
La iglesia románica de Bujalcayado dedicada a Santa Quintería, data de esta época.



El crecimiento de Bujalcayado estuvo ligado desde siempre a la explotación de las salinas, que cerraron en el año 1993 después de un siglo de lento declive.
El rápido proceso de despoblación de Bujalcayado comenzó en los años cuarenta del pasado siglo; en 1960 solo quedaban dos habitantes.
Bujalcayado ocupa la ladera sur de la sierra del mismo nombre, en realidad una colina que no sobresale más de 200 metros desde las vegas que la rodean.


El núcleo urbano se agrupa alrededor de la plaza principal o calle Mayor, donde se halla una fuente junto a un árbol centenario...
Entrando al pueblo a mano izquierda están los restos de la antigua iglesia románica, hoy con una porción del tejado caído y la cúpula de su única nave a punto de hacerlo.


La mayor parte de las edificaciones están en estado ruinoso, pero han corrido desigual suerte. Casi todas ellas han sido levantadas en piedra con cubiertas de teja árabe y pequeños balcones de forja. El trabajo de mampostería es excelente y en algunos casos se ha hecho en seco, sin utilizar mortero.
Destacan aquí y allá unas cuantas viviendas rehabilitadas respetando las técnicas de construcción originales o utilizando bloques de cemento hueco recubierto con una fina capa de piedra. Montones de materiales de construcción destinados a las obras en curso se apilan por las calles del pueblo. Las casas rehabilitadas pertenecían a antiguos vecinos o sus descendientes que lo utilizaban como segunda residencia. La mecanización del trabajo rural y los  cambios sociales que le han tocado vivir han hecho que mire la vida con cierta ironía.
Saliendo del pueblo en dirección Oeste hay un grupo de parideras en muy mal estado y lo que queda del cementerio: Un poco mas allá divisamos la Ermita semiderruida de San Bartolomé.


La Ruta de Don Quijote atraviesa el pueblo. Es un recorrido completamente señalizado acto para caminantes y ciclistas que pasan por los parajes donde Cervantes situó las andanzas de Don Quijote y su escudero. La ruta se está arbolando además de dotarla de paneles informativos y bancos cada cierta distancia.


Debido a la rehabilitación emprendida en los últimos años por sus antiguos vecinos el camino de acceso ha sido recientemente asfaltado y el pueblo cuenta hoy con luz y agua.


El núcleo lo forman alrededor de 70 parcelas, entre ruinas, baldíos y casas rehabilitadas, todas ellas calificadas como urbanas según el catastro, el contar con servicios, buenos accesos y tener prácticamente el permiso de obra, hace que Bujalcayado sea un sitio perfecto para repoblar cómodamente, ya sea como residencia permanente o como refugio de fin de semana.


 

2 comentarios :

  1. Todos los reportajes de Julia Fatela me encantan y todas las construcciones que fotografia por muy deterioradas que estén sueño en restaurarlas.....
    Gracias Julia

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Muchas gracias Anónimo pero me gustaría saber quien eres un saludo

      Eliminar

Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...