13 nov 2011

Via Negrín (Primer contacto)

Este artículo es solo una avanzadilla de lo que espero que sea en un futuro.
Toda precaución es poca y así todo este fue el desenalce cuando llegados al lugar resulta que las cámaras se encuentran bajas de batería; como diaria el refrán: "En casa de herrero, cuchillo de palo."

Este Ferrocarril se enmarca dentro de una serie de ferrocarriles militares que se construyeron con fines estratégicos durante la Guerra Civil. Forma parte de la denominada Vía Negrín, en memoria del ministro republicano que la impulsó, cuyo trazado completo enlazaba Torrejón de Ardoz con Villacañas. El primer tramo, Torrejón de Ardoz-Tarancón, es popularmente conocido como el Ferrocarril de los 40 Días en referencia a la rapidez con que discurrieron las obras (aunque en realidad fueron algo más de cien) cuando la batalla del Jarama interceptó el ferrocarril Madrid-Alicante entre las estaciones de Getafe y Ciempozuelos.


































Y fue justamente en este instante cuando el testigo de la cámara comenzó a parpadear anunciando que la sesión fotográfica había llegado a su fin.

7 nov 2011

Minas de Hellin


Al sur de la Sierra de los Donceles y en el límite de la provincia con Murcia, a unos 20 km de Hellín, se encuentra la pedanía Las Minas.

Este poblado se ve envuelto por un entorno blancuzco y escasa vegetación, fruto de la actividad minera que se ha desarrollado durante más de 400 años, se deforestaron bosques para alimentar los hornos y se fueron depositando montañas de materiales de desecho.

En la actualidad aún podemos encontrar minas abandonadas, hornos, transformadores, restos de la línea de ferrocarril, de edificaciones y de maquinaria minera.

Desde 1562 en que se realiza la primera concesión (aunque se explotó ya en la época romana) hasta 1960 en que se produjo el cierre definitivo de las minas, fueron varias las empresas que explotaron el azufre en este yacimiento, denominándose la explotación, entre otros, Minero Industrial del Coto de Hellín, Azufrera del Coto de Hellín o Coto Minero de Hellín.

El principal yacimiento de azufre tanto a nivel nacional como europeo sudoccidental alcanzó su mayor auge a principios del s. XX. Con la inauguración de la línea de ferrocarril en 1904, instalación de una central eléctrica y varias mejoras más en la forma de trabajo, la pedanía llegó a contar con 2000 habitantes (116 en la actualidad). Y fue hasta el final de la 1ª guerra mundial, junto con la disminución de la producción de azufre siciliano, lo que hace que aumente considerablemente el ritmo de explotación, llegando a contratarse en la mina mano de obra femenina. A partir de los años 20, con la reaparición del azufre siciliano y la aparición en escena del azufre norteamericano, se inicia una decadencia de la que ya las minas no se recuperarán.

La Guerra Civil creó problemas de desabastecimiento, escasez de personal y reducción de mercados. En la postguerra se produjo una emigración de los mineros a otros distritos con salarios más elevados. Desde entonces y hasta el cierre de las minas en 1960, continua el declive, agudizado por la sequía de 1945 que impidió la producción de energía eléctrica en la central del río Mundo y al mismo tiempo provocó la inundación de los pozos por infiltración de aguas subterráneas al no poder usar bombas de extracción.

Cabe destacar en la ladera de un cerro próximo a la pedanía viviendas excavadas en la roca. Viviendas cuya única entrada de aire y de luz es la puerta de entrada, que conduce a habitaciones y alacenas y todo encalado de azulete, utilizado antiguamente como desinfectante. Fueron construidas aproximadamente a mitad del s. XIX por una de las empresas explotadoras. El minero después de pasarse el día entero bajo tierra volvía a enterrarse en su propia casa.
























2 nov 2011

CAMPAMENTO















Para muchos de vosotros os recordara esto, os sonara LA MILI, aquello que para alguno era un fastidio y donde les decían que allí se hacían  hombres. Bueno para algunos fue un fastidio para otros fue una salida para salir de casa para muchos iban con agrado por su patria pero para otros los partían en dos por sus ideales pero todos eran españoles, hoy no podemos decir eso porque hay más de fuera que españoles y no juran bandera por España si no por un sueldo, quitando el puesto a españoles que siente el deseo de entrar no por un sueldo si no por vocación, aunque el sueldo no viene mal. En principio no quiero desprestigiar a nadie ni entrar en política. Quiero hablar de los Cuarteles de Campamento, hoy naves destrozadas y que muchos recordareis con nostalgia por unas seres de cosas,  por los buenos amigos que uno hace allí la única familia que tenían los que venían fuera de Madrid,  recordar cuando tocaba  diana y todo el mundo en pie y a formar, algunos acordándose de la madre del mando que le tocaba, en invierno muertos de frío y en verano sudando como pollos, pobre del que les tocase guardia en las garitas. Antes de jurar bandera los formaban instrucción para arriba, pasó firme. Después la jura, todos de bonitos temblandoles todos los huesos del cuerpo, otros redondos al suelo por las horas de formación, antes de jurar  ¿recordaís?.
Bueno esto es todo lo que me vino a la cabeza cuando entre allí, y la pena que sentí cuando vi lo que fue, pero lo que más me dolió fue encontrar todavía restos de papeles del cuartel y lo que me dolió mas es ver nuestra bandera quemada por algún desarmado espero que estas fotos para alguno de vosotros os haga recordar algo agradable, porque estoy segura que hubo

30 oct 2011

El capricho de la duquesa

La finca surgió por la intención de María Josefa Pimentel, duquesa de Osuna, de construir un lugar de recreo en un terreno que había comprado a las afueras de Madrid. La duquesa, amante de las artes y mecenas de artistas de todas las disciplinas, quiso que se construyera uno de los jardines más bellos de todo Madrid. Razón por la que el parque no sólo es una atracción destacada en las guías de viajes, sino también, un ejemplo importante en los libros de arte.
Las obras duraron 52 años, desde 1787 hasta 1839, de manera que ella murió antes de poder ver totalmente acabadas las obras.
Durante la invasión francesa, hacia 1808, la duquesa perdió temporalmente la propiedad sobre la finca, ya que el general francés Belliard, utilizó El Capricho como base de operaciones para sus tropas. Una vez vencidos los franceses, el parque volvió a manos de su dueña, y se procedió a una reforma que incluyó, además de la reforestación, la construcción del casino del baile.
Este parque de Madrid pasó a manos del nieto de la Duquesa de Osuna, Pedro Alcántara, cuando esta murió en 1834. Su nuevo propietario continuó embelleciendo el recinto con nuevas construcciones, como la exedra de la plaza de los emperadores, uno de los lugares más significativos de El Capricho, y que se hizo en memoria de la duquesa de Osuna. A la muerte de Pedro Alcántara, pasó a manos de su hermano, quien lo descuidó totalmente, siendo el parque subastado en 1882.
Después, durante la República fue declarado Jardín Histórico, lo que no impidió que durante la Guerra Civil se convirtiera en territorio bélico, pasando desde entonces, y hasta 1974, por un largo periodo de abandono. Ese año, fue comprado por el Ayuntamiento de Madrid y declarado en 1985 Bien de Interés Cultural. Actualmente, todavía continúan las reformas para devolverle a El Capricho el esplendor con el que fue ideado por la Duquesa de Osuna.
Esta remodelación del parque no impide que sea un punto de interés destacable para los viajes a Madrid.
Continúan las reformas para devolverle a El Capricho el esplendor con el que fue ideado por la Duquesa de Osuna las reformas para devolverle a El Capricho el esplendor con el que fue ideado por la Duquesa de Osuna.




























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